Entretenimiento 17 Noviembre 2012
0 Comentarios
Tamaño texto
DÍAS DE CINE
“Ruby, la chica de mis sueños”
ESTA PELÍCULA NO SE DETIENE EN EL CONVENCIONAL FINALFELIZ, SINO QUE EL PERSONAJE PRINCIPAL LO ECHARÁ TODO A PERDER
Armando Almánzar R.
Santo Domingo

Lo sorprendente de este fin de semana no es únicamente que hayamos podido encontrar para ustedes dos muy buenas películas, sino que además, aunque de maneras diferentes, tratan el problema de la soledad y de la incomunicación.

En “Ruby Sparks” el personaje central, Calvin Weir-Fields, es un joven que ha triunfado con su primera novela, ha ganado mucho dinero, es celebrado y famoso, pero que se siente seco.

Es decir, se sienta frente a su máquina de escribir y no le es posible encontrar las palabras para iniciar otra obra, caso que es mucho más común de lo que parece, que ha sido vivido y sufrido por numerosos escritores.

Pero, además, y muy principalmente, Calvin, muy a pesar de su fama, muy a pesar de su reconocimiento y de su dinero, es un ser solitario que pasa horas y días encerrado en su estupenda casa sin contacto con otras personas que no sean su hermano Harry y la esposa de este último.

Pero Calvin sueña, sueña con una bonita chica y, luego de varios intentos, le llega súbitamente la “inspiración”: empieza a escribir sobre esa extraña chica que viene de un lejano estado y que tiene ciertas peculiaridades que la hacen diferente al común de las chicas jóvenes.

Calvin, como autor, como creador, está haciendo el papel de Dios, está creando vida, la vida de un ser humano aunque sea, en este caso, imaginario, virtual o como quieran llamar.

Pero, a medida que escribe y va dándole forma a su creación, un buen día se sorprende, queda patidifuso: ella, Ruby Sparks, su creación, está allí, en su casa, ya no es imaginaria o virtual, es de carne y hueso aunque él en principio, no pueda aceptarla como tal y tenga que esperar la confirmación de su existencia vital y real por parte de otros.

En otras palabras, Calvin ha creado un  ser humano, es un Doctor Frankenstein, se ha puesto a la par con Dios.

Pero lo interesante de este film es que no se detiene en la mera anécdota con el convencional final feliz, sino que, precisamente por infatuarse al verse en el rol de Creador, lo echa todo a perder.

“Ruby Sparks” es una cinta dirigida por Jonathan Dayton y Valerie Faris, pero lo peculiar es que el guión, que es estupendo, es obra de Zoe Kazan, y esa chica es, precisamente, nieta del formidable Elia Kazan, y es, además, la estupenda intérprete de Ruby, esa que logra el milagro de hacernos pasar 104 minutos entre la alegría de una historia original y diferente, entre el regocijo de divertirnos con la desazón inicial de Calvin y el desasosiego de advertir como todo lo que nos mantenía alegres se va esfumando poco a poco... hasta alcanzar el final que da un vuelco y nos reconforta: nos inclinamos ante Zoe y, claro, les recomendamos su película.

COMENTARIOS 0
Este artículo no tiene comentarios
Comentarios | No tiene cuenta? Cree su cuenta | Recuperar contraseña
Debe estár logueado para escribir comentarios
Usuario Contraseña