África no deja de asombrarnos. Este continente más conocido por su naturaleza exuberante, sus infinitas guerras y hambrunas, alberga también jóvenes que con escasos recursos encuentran soluciones innovadoras a los problemas de sus comunidades .
A su inteligencia especial, estos inventores suman una desusada generosidad que nos conmueve y obliga a reflexionar sobre el egoísmo tan a la moda en Occidente.
“Soy de Sierra Leona y me gusta inventar.” Así se presenta Kelvin Doe, un adolescente cuya genialidad ha fascinado a una parte de la élite académica de Estados Unidos. El muchacho acaba de pasar tres semanas el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). Durante su estancia participó en el panel “Meet the Young Makers”, en la Feria Young Maker de Nueva York y se convirtió en el más joven invitado de la historia al “Visiting Practicioner’s Program” en el MIT.