Joe
Torre, una de las grandes personalidades del béisbol, consideró anoche que el
Clásico Mundial se debe continuar realizando durante la primavera y que, a pesar
de los pesares, continuará expandiendo ese deporte.
“Yo no veo muy factible la
posibilidad de celebrar el Clásico a mitad de la temporada”, manifestó Torre, quien
en esta ocasión estará al frente del fuerte equipo de Estados Unidos. Argumentó que a los conjuntos de las Mayores les resulta difícil
retomar el ritmo con la pausa de cuatro días que se produce cada año a raíz del
Juego de Estrellas.
“Imagínense qué pasaría para retomar la rutina si
parásemos por un mayor tiempo por el Clásico Mundial”, indicó el ex manager de
los Yankees de Nueva York, Dogders de Los Angeles, Bravos de Atlanta y
Cardenales de San Luis.
“Entiendo que la primavera es la mejor época
para el Clásico”, puntualizó Torre, de 72 años, quien visita el país por
segunda ocasión y primera en los últimos 30 años, ahora en su condición de
vicepresidente ejecutivo de MLB.
Asimismo, resaltó la pasión que sienten los
jugadores cuando participan en el evento defendiendo los colores de sus
respectivos países.
Reveló que ayer tuvo la oportunidad de
comunicarse vía telefónica con todos los integrantes de al representación de
Estados Unidos, los cuales serán dados a conocer hoy, y que es indescriptible el
sentimiento que les embarga a todos.
“En sus palabras, uno puede darse cuenta de la
pasión que sienten al saber que estarán en el Clásico Mundial”, expresó Torre,
quien estuvo acompañado del conocido Gerald Perry, su asistente de banca en ese
conjunto.
Triste momento Torre, con su inalterable semblante,
dijo que vivió momentos tristes al ver que ninguno de los peloteros ponderados
fueron escogidos por los miembros de la Asociación de Escritores de Béisbol de
América para ser exaltados al Salón de la Fama de Cooperstown, “Para mí ha sido
muy triste porque entiendo que había jugadores que merecían una consideración
seria para ser votados como miembros del Salón de la Fama”, declaró.
Indicó que, eventualmente, en el futuro es
posible que algunos de los que hoy son vinculados con sustancias prohibidas
pudieran tener su nicho en Cooperstown.