Tal parece que se ha alcanzado ya un consenso para que se formalice el llamado Pacto Eléctrico, por virtud del cual se crearían las condiciones para afrontar definitivamente el problema de la generación, distribución y comercialización, con tarifas razonables, del servicio de energía a la población.
Así lo ha hecho saber el presidente de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales, Rubén Bichara, quien ha revelado que las decisiones que tienen que ver con la adquisición de plantas, sean de gas o de carbón, las tomará y las anunciará próximamente el presidente Danilo Medina.
En razón del tiempo que toma la orden de diseño y puesta en operación de plantas de esta envergadura, es preciso apelar a soluciones de corto tiempo y, para ello, el Gobierno debe de estar abierto a considerar propuestas y, sobre todo, ofertas llave en mano, que entienda propicias y viables, que provienen de empresas o paises.
En un proceso como este, deben tener cabida las soluciones que impliquen la expansión del parque de energía eólica y la concesión de facilidades para que se instalen en el país empresas que fabriquen paneles solares de costos accesibles, que representen soluciones parciales dentro de la amplia esfera de consumidores o usuarios del sistema tradicional.
El problema del déficit o la carestía de la energía es un ancla molestosa en la dinámica de crecimiento de la economía, ya que representa costos adicionales que limitan la competitividad, local e internacionalmente, de las empresas establecidas en el país, y que gravitan negativamente en los modos de vida y en los niveles de cargas para la mayoría de la población En la medida en que podamos romper estos nudos, la economía, en sentido general, se encontraría más despejada para alcanzar su máxima potencia en la generación de riquezas y recursos para el desarrollo.
El pueblo ha estado muy a la expectativa de este Pacto Eléctrico y ojalá que este constituya el punto de partida definitivo para agarrar por los cuernos la traba más gruesa e irresuelta que tiene el progreso