Veinte
médicos norteamericanos, que han venido al país a ofrecer servicios odontológicos
gratuitos a dominicanos de limitados ingresos, fueron víctimas antenoche de dos
audaces delincuentes que les robaron pertenencias de valor mientras paseaban
por una de las avenidas principales de esta ciudad.
Estos médicos fueron invitados a
realizar un operativo social por el presidente del Senado, Reinaldo Pared
Pérez, quien de seguro se encuentra bastante indignado con este vergonzoso
atropello.
Esta es la escena que se ha hecho
cotidiana en nuestras calles, subrayando el frágil estado en que se encuentra
la seguridad ciudadana y lo poco que vale la vida de los individuos.
Este es el problema que más nos
agobia y perturba hoy, y el que la sociedad, todavía, no ha podido vencer.
El presidente Danilo Medina se
apresta a anunciar un plan contra la violencia y la delincuencia, tal como lo
prometió en su discurso de toma de posesión. El país, ansiosamente, espera que
pueda articularse una acción sistemática para poner a raya a tantos malandrines
que se toman las calles, de noche y de día, para sus fechorías, y que no
rehúyen la confrontación a tiros con la Policía.
Lamentablemente, ningún plan de esta
naturaleza podría tener éxito si prevalece el rigor de algunas normas del
Código Procesal Penal que permite a los delincuentes que puedan estar en las
calles reincidiendo, que se burlen de las medidas de coerción que los obliga a
presentarse periódicamente ante las autoridades o que simplemente no pongan los
pies en una cárcel porque es un código “garantista” que parece proteger más a
los bandidos que a los buenos.
Por eso no es raro que, paseando
como turistas por una avenida céntrica, estos 20 médicos norteamericanos hayan
pasado por la desagradable experiencia de ser asaltados por dos bandidos. Es
sencilla la explicación: aquí no hay seguridad para nadie, ni en las calles ni
en los hogares, y esta es la realidad que debe avergonzarnos.
¿Por que no se actúa de inmediato con la urgente modificación del CPP?
¿A quien beneficia la prevalencia del actual código?
¿Acaso no deben responder los que crearon este adefesio?
Es evidente que se ha hecho mucho daño, ¿No hay justicia para los responsables?