El proyecto de producción y exportación de mangos, que se desarrolla básicamente en Villa Fundación, Baní, caminó con algunos tropiezos financieros porque sus productores no podían pagar sus deudas con el Bagrícola.
Esa imposibilidad, que limitaba la expansión del proyecto y la inversión de más recursos para potencializar su producción, hizo temer que este modelo ejemplar se fuera a pique.
Pese a estas dificultades, los productores pudieron colocar una apreciable cantidad de mangos banilejos en el mercado europeo, que se han hecho tan famosos que hasta el príncipe de Gales y su mujer, Camila, los compraron y se deleitaron con ellos en un mercado londinense.
Gracias a una asistencia financiera urgente del Gobierno, el proyecto está ahora en condiciones de seguir su marcha promisoria hacia adelante, y esas expectativas se hacen más reales porque el presidente Leonel Fernández acaba de poner su administración en manos de un consejo mixto, lo que constituye una garantía de la asistencia oficial y de fortaleza institucional.
Ese Consejo lo integrarán el ministro de Agricultura, el administrador del Banco Agrícola, los directores del Instituto Nacional de Recursos Hidraúlicos, del Instituto Agrario y del Fondo Patrimonial de las Empresas Reformadas, junto con los presidentes del Cluster de Mangos y de las cooperativas agropecuarias I y II de Villa Fundación, y un secretario.
La idea es que ahora ese Consejo se ocupe de adoptar cuantas medidas sean necesarias para hacer más eficiente la producción a gran escala de mangos banilejos, un filón no sólo para la economía nacional, sino para el mejor porvenir de estas zonas productivas de Baní, que se sostienen de este renglón.