Elecciones podrĂ­an afectar inversiones

  • Enrique de Marchena

Santo Domingo

La República Dominicana vive un período de estabilidad política y democracia auspicioso para atraer la inversión extranjera, y se aproxima a unas elecciones que apuntalan esta condición, opinó Enrique De Marchena Kaluche, socio gerente de DMK Abogados, firma experta en derecho económico, inversión extranjera y turismo.

“Si no hay estabilidad política y democracia, no hay inversión extranjera. Si no hay seguridad jurídica, no hay inversión extranjera. Si no hay instituciones que funcionan y un contrapeso privada al  sector público, no hay inversión extranjera” afirmó.

De Marchena, pasado presidente de la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana y de la Asociación de Hoteles y Turismo del Caribe, pronunció una conferencia sobre inversión extranjera en el congreso anual de socios de HLB International, entidad especializada en autoría y asuntos fiscales, celebrado en Punta Cana.

El charlista recordó la frase del periodista Tad Szulc de The New York Times en 1965 en la que destacó que “los dominicanos, tanto tiempo traicionados y humillados por el destino, son un pueblo que vive de esperanzas”, y a continuación afirmó: “felizmente vivimos de esperanzas, que nunca debe perderse, pero también con estabilidad política y en democracia” por casi 50 años.

El modelo de inversión extranjera de República Dominicana es un caso de éxito, señaló, y ha sido un factor determinante en el desarrollo del turismo, las zonas francas, las telecomunicaciones y la minería, entre otros; y por eso “hemos logrado establecernos como uno de los países líderes en la región en promover y retener la inversión de capitales extranjeros”.

De Marchena señaló que a partir de los años noventa, la inversión extranjera ha gozado de un notorio repunte por las reformas estructurales aprobadas para facilitar el clima de negocios, por los acuerdos comerciales y por la creación del Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana.

 Estos cambios, explicó, sumados a la estabilidad política y social,  contribuyeron a posicionar al país como líder del Caribe en la atracción de inversión extranjera directa; la cual, según el Banco Central, pasó de US$7,684 millones en 2004 a US$26,549 millones en el 2013, un aumento de 245.5% en 10 años. En el 2014, la inversión extranjera directa aumentó US$247.1 millones respecto al 2013, un crecimiento de 12.4%.

Destacó que la inversión extranjera es una de las principales fuentes de ingresos de divisas, generación de empleos y dinamización de la economía, y durante los últimos seis años el ingreso de divisas fruto de inversión extranjera directa fue de US$14,339.6 millones.