Los productores agrícolas de Monte Plata quieren ver desarrollo social entre los 2,613 kilómetros cuadrados de esta provincia “esmeralda”. Pero no quieren un desarrollo que atente contra la armonía de sus abundantes recursos naturales, sino que los conserve para el disfrute de las actuales y futuras generaciones.
De este deseo se desprenden los planes de lanzamiento de la provincia como un gran centro agropecuario y como un destino ecoturístico de primera categoría.
Este miércoles un grupo de hacendados tradicionales dejará constituido el “Centro de Agronegocios Esmeralda”, desde el cual podrán coordinar los cultivos, la búsqueda de mercados y las gestiones técnicas y financieras necesarias para el crecimiento sectorial.
“Comenzamos con un levantamiento para determinar el tipo de frutos que se manejan, y así poder preparar ofertas de calidad a nivel nacional e internacional”, explica Domingo Lebrón, miembro ejecutivo del centro y exportador de limones persa.
El optimismo que deja ver Lebrón es el de la mayoría de sus compañeros, porque saben que, si consiguen cumplir con los requisitos de calidad de los nuevos mercados, tienen asegurada la venta de todas sus cosechas, “porque la demanda es inmensa”, y porque las condiciones ambientales y geográficas de Monte Plata la colocan en una situación de competitividad privilegiada.
“Aquí el pequeño productor tiene mucho futuro. Puedes ser socio desde tu propio negocio, y socio para que te vaya bien y para que le vaya bien a la provincia”, dice Fabio Giantonelli, coordinador de la Mesa de Trabajo Senatorial de Monte Plata, encabezada por el congresista Charlie Mariotti. Al instante aborda el ejemplo de la piña, uno de los frutos tropicales de mayor demanda en Europa. Los monteplateños bien organizados, asegura, pueden volver a ocupar el puesto de mayores productores del mundo. Hace dos décadas, bajo la administración de multinacionales de la fruta, lo fueron.
Ecoturismo
Dentro de sus cinco municipios la provincia Esmeralda tiene atractivos naturales que todavía no se han contabilizado. Basta mencionar los ríos Comate o Yabacao para despertar los recuerdos de miles de dominicanos interesados en el turismo interno. Las referencias a la cascada del “Salto Alto” todavía son mayores. Las autoridades públicas y los representes del sector privado, desde la Mesa de Trabajo Senatorial, intentan organizar la explotación turística de estos recursos, y educar a la población en su aprovechamiento sostenible.
La educación, según los especialistas de la Mesa de Trabajo, es el eje transversal de todo el proyecto de desarrollo. La intención es crear en la población la conciencia de que “el capital que nadie te quita es lo que tú aprendes”. “Estamos haciendo alianzas con otros países, para aprender en el espejo de otro, para no cometer los mismos errores, y para agilizar el proceso”, señala Guillermo Flórez, involucrado en el diseño y la aplicación del plan estratégico provincial.
Para materializar sus anhelos de crecimiento, la gente de Monte Plata tendrá que recorrer un largo trayecto, en el que faltan carreteras, caminos vecinales, habitaciones hoteleras y edificaciones que reciban a los caminantes y a los inversionistas. Los primeros pasos ya se dieron. Quienes deseen ver los resultados sólo tienen que visitar Expo Monte Plata 2010. Comienza el próximo viernes.
CENTRO QUE MIRA HACIA EL FUTURO
Esta semana una asamblea de productores dará vida al Centro de Agronegocios Esmeralda, el cual se convertirá de inmediato en referente y patrimonio de la provincia.
La constitución es el resultado del trabajo conjunto de los sectores privado y público. Según explica Domingo Lebrón, el centro comenzará a identificar a todos los agentes productivos de la agricultura de Monte Plata, y a tratar de acercarlos a los compradores locales e internacionales.
Entre los primeros retos, dice Lebrón, se presenta la adquisición de una eficiente cadena de frío, varias empacadoras de alimentos y nuevas paquetes tecnológicos. Desde el Centro los productores podrán beneficiarse de un canal de comunicación directo con los diferentes Ministerios, y recibir accesoria legal oportuna.
Los objetivos también incluyen “certificar las plantaciones con la Global Gap (un organismo privado que establece normas voluntarias para la certificación de los procesos de producción de la agricultura y los productos que deben llegar al consumidor mundial); y promover mayor rentabilidad para los productores y las agro empresas regionales, logrando una intermediación más justa para los propietarios y consumidores finales”. El Centro de Agronegocios se integrará, además, a otros planes provinciales de desarrollo. Y está abierto a la participación de cada productor, según se explica en sus principios constitutivos.
Exportación de frutas es negocio rentable
Pocas zonas del país mantienen durante todo el año condiciones de
siembra tan favorables como Monte Plata, donde el limón, la chinola, el
cacao y la piña se cultivan con altos niveles de productividad y
calidad.
Domingo Lebrón, propietario de la exportadora de limones
Agrolemo, asegura que las oportunidades de crecimiento del sector no
disminuyen, porque la demanda de frutas desde Europa se mantiene en
constante crecimiento.
“La idea es organizarnos para poder cumplir con los volúmenes que nos exigen”, dice.
Lebrón
señala que antes de comenzar las exportaciones cada productor necesita
recibir las asesorías de lugar, y preparar sus plantaciones para la
certificación de inocuidad y calidad.
En el caso de la piña, la
provincia tiene más de 10 mil tareas sembradas con esta fruta, con una
productividad promedio de 3,500 unidades por tarea. Se espera que en
los próximos años esta área se multiplique.