Como medida de corto plazo, el gobierno deberá presentar al Fondo Monetario Internacional (FMI) resultados sobre un pliego de compromisos asumidos para septiembre, entre los que figura elevar el número de usuarios del servicio eléctrico a 1.9 millones de clientes regulados de las distribuidoras de electricidad.
El Índice de Recuperación de Efectivo (CRI, en inglés) debe mantenerse en cerca del 70% tomando en cuenta los clientes de las antiguas zonas PRA (Programa de Reducción de Apagones).
En matera energética también habrá que adoptar un mecanismo flexible de precios para las tarifas, con el objetivo de eliminar la brecha entre la tarifa “indexada” y la tarifa actual como está definida por la Superintendencia de Electricidad, pero esta medida está sujeta a ser cumplida de aquí a diciembre. El gobierno presenta un déficit fiscal en sus finanzas públicas sujeto a discusión y un importante faltante en las metas asumidas en el sector eléctrico.
En el presupuesto se programó un déficit de US$380 millones, sector al que se le adicionará una partida importante de los RD$11,000 millones aprobados en el presupuesto complementario, pero al parecer hay factores que no llenan las expectativas del FMI para este año.
El organismo exige cerrar la brecha fiscal que se ha agrandado al no aplicar mejoras de ingresos a través de impuestos y al dejar sin efecto el ajuste de la tarifa eléctrica, cuyos puntos están pendientes para cerrar la segunda evaluación del pacto stand-by, y serán tratados en Washington en los próximos días.
En diciembre se deberá tener diseñada una estrategia para desarrollar el mercado de capitales y de manejo de deuda.