Los productores de arroz se sienten desprotegidos y amenazados.
Han visto disminuir sus ganancias consecuencia de los tratados de libre comercio firmados por el país y al proceso de globalización. Aunque sienten que el ataque viene desde fuera han visto que su principal enemigo está más cerca y les da más duro. Son los dueños de factorías y molineros quienes compran a bajos precios sus cosechas, mientras el Estado no entra en juego.
Así lo explicó el agrónomo Teódulo Mateo quien en un documento de análisis dijo que el principal problema de los productores es tener a molineros entre sus filas, haciendo de juez y parte, desequilibrando así la balanza.
De acuerdo al experto, gracias a las importaciones que autorizan las autoridades, distribuidas entre los miembros de la Asociación de Factorías de Arroz (Adofa), los molineros no compran a precio justo, acorde a los costos de producción, el arroz que le venden a los productores, ocasionando pérdidas por falta de rentabilidad.
Defensa
“No tenemos quien nos defienda porque no obstante a que existen varias asociaciones de productores de arroz, todas están dirigidas en su mayoría por propietarios de factorías miembros activos de Adofa. Por ejemplo, al margen de las decisiones de la Comisión Nacional Arrocera, los precios del arroz en cáscara son fijados por Adofa. Eso es inoperante, porque ellos no toman en cuenta los costos de producción que siempre se incrementan”, declaró.
Dijo además que las autoridades no están jugando su rol de mediador porque la tasa de interés de 18% anual que aplica el Banco Agrícola a los préstamos es muy elevada, mientras que a través del programa de pignoración los molineros integrados en Adofa, el Banco de Reservas les financia el arroz a 8% anual.
HAY QUE EVITAR SER JUEZ Y PARTE
La solución al conflicto entre productores y molineros se dará cuando cada sector se dedique por entero al sector que le pertenece.
Teódulo Mateo propuso a todas las asociaciones de productores de arroz consginar en sus estatutos la prohibición de que los productores que sean molineros también formen parte de sus directivas, “ya que lo que conviene al molinero, perjudica al productor”.
De acuerdo al agrónomo el equilibrio se restablecerá cuando cada quien esté donde debe estar y los productores puedan defender sus intereses para dejar ser perjudicados por el actual sistema que impera.
Otros factores que dificultan el problema es que las mayores ganancias se generan durante la molienda y su previa comercialización, porque mientras una parte exige precios justos, la otra asigna los precios en el