SANTO DOMINGO.- Tan dimensional como la corona de béisbol del Caribe que acaban de alcanzar, los Tigres del Licey hicieron un desfile a lo grande. La franquicia no quería despedir la celebración de su centenario sin que las banderas azules ondearan por las diferentes calles y avenidas de la capital como aconteció ayer, en una gran muestra de manifestación de la popularidad que durante su historia ha cosechado este conjunto.
Desde las primeras horas de la tarde, cientos de seguidores de ese combinado llegaron por diferentes vías a los alrededores del estadio Quisqueya para ser parte de esta nueva historia que recién acaban de materializar los azules, el único conjunto con diez coronas caribeñas en la historia de la segunda etapa de este evento.
“Es algo que quedará para la historia y nos enorgullece el que podamos despedirnos de esta manera con la obtención de la corona y una gran fiesta para quienes por años nos han apoyado y por quienes siempre asumimos el compromiso de presentar en el terreno un equipo con reales aspiraciones para ganar el campeonato”, expresó Fernando Ravelo, el gerente del Licey, uno de las principales cabezas del desfile.
Desde poco más de las cuatro de la tarde, decenas de motores franquearon la ruta a seguir, que como de costumbre tuvo su apertura en la avenida Tiradentes, la cual se vio arropada por los carros, jeepetas , passolas y otros vehículos de motor.
Los simpatizantes de “El Equipito”, con pitos, cornetas y bocinas, convirtieron varias vías de la ciudad en un verdadero carnaval, donde la multitud se agregaba en la medida en que el desfile se expandía por avenidas como la John F. Kennedy, Padre Castellanos, Venezuela y Las Américas, entre otras.
Encabezado por el dirigente Héctor De la Cruz y seguido por los jugadores Ronnie Belliard, José Bautista, Jorge Sosa, Anderson Hernández, Erick Aybar, Oneli Pérez, Ramón Ortiz, DÁngelo Jiménez, Timo Pérez y Emilio Bonifacio participaron de manera activa en el recorrido, que luego de transitar por las principales arterias de la parte Este, entonces se dirigió por la avenida 27 de Febrero, hasta llegar a la Lincoln, desde donde descendieron hasta el malecón. También figuraban, Nelson Cruz y Juan Francisco, dos peloteros que asistieron a la serie en calidad de refuerzos.
El recogebates, Francisco de la Cruz, el popular “Torito” llevaba en sus manos el trofeo de campeón, el cual posteriormente se lo fue pasando a varios de los jugadores.
El desfile permaneció hasta cerca de las ocho de la noche hasta retornar nuevamente a las inmediaciones del parque Quisqueya, donde se amenizó una gran fiesta con dos orquesta, para a ritmo de merengue ponerle punto final a la gran campaña que tuvieron los Tigres del Licey.