SANTO DOMINGO- Transitar en vehículos o caminar por las calles de la Zona Colonial se convierte en un viacrusis para los que residen, trabajan o, simplemente, buscan esparcimiento en los negocios que allí se encuentran.
Los escasos estacionamientos frente a la gran cantidad de personas en vehículos que pasean diariamente por la Ciudad Colonial, provoca que las personas se estacionen en doble vía y sobre las aceras, reduciendo el espacio de las calles y el reservado para los peatones. Esta situación se observa en la mayoría de las vías de la zona, donde el espacio queda reducido a la mitad y los vehículos deben transitar despacio para no chocar con los que ocupan ambas vías. Otros conductores se estacionan de forma paralela a los demás vehículos, provocando que las calles se tornen más estrechas de lo que ya son.
Hay calles, como la Duarte, José Reyes y Palo Hincado, que poseen letreros que prohíben estacionarse en el carril dereccho, pero los conductores no respetan las señales y los taxistas las utilizan como punto de operaciones.
Cuando las aceras se llenan, otros choferes optan por estacionar sus vehículos en la calle El Conde, vía reservada sólo para el paso peatonal.
Un ejemplo de ello es un conductor que sólo se identificó como Jhonny, quien al no encontrar parqueo en la calle Duarte, optó por estacionarse en un extremo de El Conde. Cuando se le cuestionó explicó que estaba trabajando y que sólo dejaría el carro por cinco segundos. “No, porque yo estoy rápido, yo trabajo por aquí y sólo voy a durar cinco segundos”, afirmó.
Parqueo municipal
La escasez de estacionamientos se da en la Zona Colonial, a pesar de que allí existe un parqueo municipal que está en el mismo centro de la calle El Conde, específicamente en la José Reyes. El estacionamiento posee cinco niveles, con capacidad para 262 vehículos. Para que las personas puedan acceder a él deben pagar RD$15 la hora y los que desean parquear su carro de manera permanente se les cobran cifras distintas dependiendo de la franja horaria.
Según Marina Cruz, directora de la Asociación de Comerciantes de El Conde, a quienes dejan sus vehículos durante la noche se les cobra RD$800 mensuales y quienes los estacionan durante la tarde RD$1,100. Sin embargo, este estacionamiento no cubre la demanda de parqueos que necesita la zona.
Peligro para los peatones
Esta situación y la gran cantidad de carros que arropan las aceras diariamente, afecta de manera directa a los peatones. Éstos tienen que caminar en la calle y exponerse a ser atropellados por algún vehículo. Por esta razón, muchos deciden esperar a que el tránsito vehícular disminuya para no recibir embates de espejos retrovisores. “Es que los carros siempre están en la acera y se supone que éstas se hicieron para caminar y no para que se parqueen los vehículos. Uno tiene que tirarse a la calle o salir después para que no le den con espejos o lo choquen”, afirmó Ana Antonia Mejía Jiménez, residente de la Zona Colonial.
Pocas ventas
La falta de parqueos también afecta a los negocios de la Zona Colonial y los que se encuentran en la calle El Conde. Gerentes de tiendas, restaurantes y otros negocios argumentan que el flujo de clientes no es masivo, porque no tienen dónde dejar sus vehículos y el estacionamiento municipal queda muy lejos de algunos comercios. Agregan que tanto los turistas como los dominicanos temen ser asaltados si dejan el vehículo retirado.
En el hotel y restaurante El Conde los huespedes y clientes se quejan porque no consiguen parqueos cerca del negocio. La gerente Elvira Fernández afirma que esta situación “puede causar una reducción en las visitas porque a los turistas les gusta dejar el vehículo cerca”.
El mismo problema se observa en la tienda Gift Shop, ubicada frente al parque Colón, donde cuando llegan los autobuses de turistas se les hace difícil encontrar un estacionamiento. “Hay muchos clientes locales que vienen y no saben donde parquear, entonces dan la vuelta y no llegan por las dificultades que presenta la zona respecto a eso”, afirmó Daniel Hernández, asistente administrativo de la tienda de regalos. Otro problema de las tiendas es para descargar la mercancía que solcitan a sus proveedores, la cual deben sacarla en lugares alejados del establecimiento y cargarla hasta allá o permitir que los camiones entren a la calle El Conde.