El mundo requiere una nueva divisa mundial. Esa es la idea central expresada por el reconocido multimillonario, gestor de fondos, y humanista, George Soros, en una entrevista con el diario británico Financial Times el pasado 23 de octubre del corriente año. Según Soros la inestabilidad creciente de los mercados cambiarios y la debilidad acentuada del dólar norteamericano en todos los terrenos es la principal manifestación del caos monetario internacional, que va en detrimento de todos. En su lugar, una nueva divisa mundial, lo más probable basada en la unidad de cuenta del Fondo Monetario Internacional, llamada “Derechos Especiales de Giro” (DEG), debe ser la base del nuevo arreglo monetario con una participación mucho mayor y activa de China y otros países.
Los DEG son una moneda imaginaria, que se compone de una canasta de monedas reales para fines de cálculo de su valor. Es el resultado de una ponderación de cuatro monedas: el dólar de los Estados Unidos, con una ponderación de 44% en el valor total del DEG. El euro, que agrupa a varios países europeos de la llamada Eurozona -compuesta por 16 países- con una ponderación de 34% en el valor del DEG. La libra esterlina británica y el yen japonés, con una ponderación cada uno de 11%.
De esa forma, las variaciones cambiarias de las cuatro monedas que componen el valor del DEG se reflejan en su cotización, que se expresa en dólares americanos, pero que refleja la debilidad de este en la medida que se devalúa. Sin embargo esa canasta tambien refleja el fortalecimiento de los demás, del euro, la libra y el yen, lo que le da mucha estabilidad. El Presidente del Banco Central de China, que camina aceleradamente a convertirse en la primera economía mundial, ha reclamado, desde el inicio de la crisis financiera y económica mundial en 2008, la creación de una nueva moneda mundial que no esté sujeta a los vaivenes del dólar y de la debilitada economía norteamericana.
La propuesta pública, hecha por el gobernador del Banco Central de China, Zhou Xiaochuan en un ensayo difundido el 24 de marzo en Beijing, es parte de la actitud cada vez más enérgica por parte de China para delinear la respuesta global a la crisis financiera.
La propuesta china de crear una moneda de reserva internacional se produce después de que Rusia lanzara una iniciativa similar a principios del mes de marzo durante los preparativos para la cumbre del Grupo de los 20 (G-20) que tuvo lugar en Londres en Abril pasado. Al igual que China, Rusia recomendó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) emitiera la moneda y destacó que la propuesta provenía de una necesidad de actualizar “el obsoleto orden económico mundial unipolar”.
Según Soros, en la reciente entrevista con el Financial Times, dijo lo siguiente: “creo que básicamente el sistema monetario y de cambios está roto y necesita ser reconstituido. No podemos permitirnos tener el tipo de desbalances crecientes y crónicos actuales en las finanzas internacionales. Por tanto, se requiere un nuevo sistema monetario y hoy por hoy los Derechos Especiales de Giro nos dan la base para construir dicho sistema y pienso que es enfermizo por parte de Estados Unidos resistirse a un uso más amplio de los Derechos Especiales de Giro. Puede ser muy, pero muy útil ahora, cuando nos enfrentamos a una caída global de la demanda.
Se puede crear en la actualidad la nueva moneda a nivel internacional a través de los DEG, y de hecho así se ha verificado en algunos casos. Se emitieron US$250,000 en DEG, y esto fue un paso muy útil, excepto que los países ricos actualmente no necesitan reservas adicionales, de forma que lo que pueden hacer es ponerlos en la vitrina, y decir, tenemos esto demás.
Pero en la actualidad no los pueden usar. Ahora bien, pienso que podrían ser usados para proveer bienes públicos globales. Los países ricos pueden poner su parte de los DEG como moneda internacional en cuentas en plica (escrow). El problema es que hay un costo de usar los DEG. En un costo muy pequeño en este momento, menos de medio por ciento, pero aún así es un costo, que alguien tiene que pagarlo, y pienso que tenemos los medios para hacerlo, ya que el FMI tiene muchas reservas en oro -mantenidas en sus libros a precios muy bajos- y se decidió usar esas reservas para beneficiar a los Países Menos Desarrollados. Por tanto, el FMI puede tomar el costo de pagar por los Derechos Especiales de Giro”.
En la historia humana existen muchos cambios económicos y de poder que se han hecho casi todos de forma desordenada. A un costo altísimo para el ciudadano de a pie. El declive del poder imperial británico y el ascenso de otras potencias, en particular Alemania, produjo la carnicería de la I Guerra Mundial. El Tratado de Versalles, en el cual se definieron las condiciones impuestas por las potencias triunfantes a los derrotados, preparó la II Guerra Mundial exactamente 20 años después.
La derrota de Alemania y Japón y la imposición de la “Pax Americana”, con acuerdos como la Organización de las Naciones Unidas y las instituciones económicas de Bretton Woods ñFMI, Banco Mundial, OMC y demás- nos han dado más de 60 años de paz y hasta los años 70 de estabilidad monetaria hasta la desvinculación del dólar del patrón oro en 1973.
El mundo superó la Guerra Fría y la amenaza de aniquilación atómica. Sin embargo los desbalances económicos actuales, con instituciones y reglas que ya no reflejan la realidad, pueden llevar a desastres de todo tipo. Por ello, la recomendación de reformar el sistema monetario internacional, tomando en cuenta los pesos y las debilidades de hoy es algo que debe ser apoyado e impulsado, aún por un pequeño país como el nuestro.