La democracia, y por lo tanto un régimen democrático, es parte del supuesto respeto a valores y el respeto a la ley y a las normas.
La democracia tiene en cuenta la libertad que acepta unos valores de convivencia y acepta una ley. En tiempos de dictaduras se practican valores y se practica la ley por obligación y se violan valores y se viola la ley en nombre de la fuerza. En la generación del tiempo de Trujillo había orden, pero sin libertad.
Hoy gozamos de la libertad, pero una libertad que no siempre se respeta. Por eso hay que repetirlo tantas veces: no queremos volver a las dictaduras, pero queremos volver al respeto de los valores y de la ley, sin que tenga que ser una imposición.
Por eso nosotros estamos abocados, si queremos vivir en la democracia, a respetar nuestros valores y a respetar las leyes que sustentan esos valores. Solamente si la libertad lo pone en práctica tendremos democracia, de otra manera, o caemos en dictaduras o en el desorden.
Hasta mañana, si Dios,
usted y yo lo queremos.