En Brasilia acaba de concluir la reunión internacional de Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO, que ha elevado a 911 los sitios culturales bautizados con la categoría más conocida: “Patrimonio de la Humanidad”.
Un despacho de prensa fechado en la capital brasileña da cuenta que entre los nuevos sitios figura “El Atolón de Bikini de las islas Marshall (que sufrió 67 explosiones nucleares entre 1946 y 1954)”.
Hay que prepararse con tiempo para presentar como candidata a Patrimonio Natural de la Humanidad a la provincia Sánchez Ramírez y toda la región nordeste de República Dominicana cuando quede devastada por las explosiones y excavaciones de la Barrick Gold, que afectarán al país con el presagio del colapso total.
Otro despacho de prensa dice que uno de los encuentros paralelos en la cita de la UNESCO trató sobre la recuperación del patrimonio de Haití.
Se impone dar seguimiento a las “barrikavaciones”, bajo profundos temores de que sus daños a nuestra naturaleza superarán los dejados por sismo en el territorio haitiano.
El otro aspecto de este artículo es significar que mientras la UNESCO aprueba que un lugar histórico se convierta en Patrimonio de la Humanidad (natural o cultural), República Dominicana figura de facto como patrimonio de tres partidos politiqueros.
Aquí hay consenso en que el PLD, el PRD y el PRSC se han apropiado del país.
Agregue la resolución “constitucional” que privatiza las playas dominicanas, donde se ven groseras paredes e invasiones “guachimánicas” que son responsabilidad del sector hotelero.
Al tomar el país como patrimonio suyo, las tres asociaciones que no son de bienhechores operan sin pudor alguno mostrando el mayor descaro desde los tres poderes del Estado.
Como más latentes figuran las travesuras del PLD, cuyas expresiones gubernamentales no salen de un escándalo cuando se destapa el siguiente.
Ya aquí no se habla de “Estado fallido” porque el término se quedó chiquito, como el Nueva York.
Las acciones del lavado y del tráfico de drogas alcanzan una altura tal que evoca el programa de Amengual “Sea usted el Jurado”. Y póngale nombre...