Nosotros podemos hablar y tocar temáticas como esta: el bien común, el destino universal de los bienes, la solidaridad, los valores de la verdad, la justicia y la libertad. Pero entre todo esto nosotros tenemos que decir que el vínculo que une todo esto es el amor. Sin amor, nosotros no podremos llegar ni a eso que deseamos: a una mayor distribución de las riquezas, a un mundo donde impere la verdad, la justicia, la libertad; donde los bienes realmente sean comunes, donde se busque el bien común.
No podemos nosotros pedirles a los políticos que se preocupen de buscar los intereses del pueblo dominicano y no sus propios intereses si ellos no tienen amor. Se lo podemos pedir en nombre de la justicia, en nombre del respeto a los demás; sin embargo, el amor es necesario para todo lo demás. Podemos nosotros pedirle a un juez que haga la justicia, pero si ese juez no respeta a la persona humana, si ese juez no ama al ser humano y no ama a los dominicanos, será injusto. Los valores que nosotros necesitamos poner en práctica, y son necesarios todos, necesitan un fundamento, un guía, que es el amor. Por eso, el progreso de los pueblos, el bienestar de los pueblos, la mejor distribución de las riquezas, todo aquello que nosotros deseamos no se dará en el efecto y en verdad si los seres humanos son egoístas. De ahí que el camino del amor, la vía del amor, es y seguirá siendo el camino del desarrollo de los pueblos, del respeto a las personas y de los derechos humanos.
Hasta mañana, si Dios,
usted y yo lo queremos.