Puntos de vista 5 Agosto 2010
Comentarios 1 - último digitado en 5 Ago a las 7:59 AM
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DE VARIADOS TEMAS
Me falta estatura
Freddy Ortiz
devariados@yahoo.com

Por voluntad del amigo Carlos T. Martínez he pasado a engrosar su larga lista de “Grandes Dominicanos”. Asistí a la puesta en circulación de su más reciente entrega, por respeto a mi vieja amistad con el autor, pero lleno de vergüenza al verme en la obra usurpando título para el que no creo calificar.

Premio es la recompensa que se da por algún mérito o servicio, según el Real mataburros. Jamás he padecido de la tendencia humana a juzgarme interesante, maravilloso y excepcional. Por eso, al mirar hacia adentro y pasar raya, la suma de atributos y obra personal no me alcanza como para colgarme el título de “Gran Dominicano”, que graciosamente me acaban de endilgar: 42 años en publicidad, 30 años de “articulismo” en la prensa, algunos otros de cátedra universitaria y cuatro libros publicados. No, la suma, comparativamente, “no me cuadra”.

No me considero nihilista, pero con el tiempo he desarrollado cierta animadversión a reconocimientos, homenajes y demás deportes apologistas, tan socorridos en nuestro país para honrar, a veces justamente, pero otras, para satisfacer el morbo de “solipsistas” y chisgarabís, algunos dotados de moral enclenque.

Por todo esto, he decidido ceder “in memorian” el título de “Gran Dominicano”, a una mujer excepcional que conocí en el año 1963. Una heroína del 14 de Junio, de la Revolución de Abril y de Manaclas, olvidada por tantos, hoy poderosos, que para entonces no eran más que pide-colillas, a quienes veía entrar y salir constantemente del hogar de esta dama, donde buscaban, no sólo el escondite, sino el plato de comida y los pesos para comprar la leche de sus recién nacidos.

Viví en su hogar junto a sus hijos y fui testigo de la bondad y valentía de esa mujer a la que transfiero, sin duda alguna, el título de Gran Dominicano. ¿De quién hablo? Necesitaré el espacio de la próxima semana para revelarlo.

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COMENTARIOS 1
Comentó: RamonSaba
De: República Dominicana
Es muy normal que el alto conocimiento que creemos tener de nosotros mismos nos haga descartarnos para ser reconocidos, olvidando que los que lo han sido son también seres humanos que piensan igual en este sentido y que consideran que tampoco son merecedores de reconocimientos... quien reconoce a alguien tiene sus razones para ello, por lo tanto, tanto para esa persona como para muchos es probable que el reconocido tenta suficiente méritos para ser tomado en cuenta.
En lo particular sí creo que Freddy Ortiz es un ser humano valioso y que con su accionar ha rendido una labor respetable para nuestra sociedad que lo menos que merece es una placa que así lo certifique.
5 Ago 2010 7:59 AM
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