No todos notan su presencia entre las varillas, el cemento y el asfalto de la ciudad. En sus relaciones públicas con el hombre, el ser sedentarios tampoco les ayuda, no pueden cambiar de sitio, hablar o moverse, sin embargo ese árbol que ves por tu ventana, el que adorna cualquier acera, el solitario, ese árbol es una parte importante de tus funciones biológicas. El árbol es tu amigo.
Ricardo García, director del Jardín Botánico Nacional, explica que no a todas las plantas se les puede llamar árbol. “En términos de morfología botánica, un árbol es una planta perenne, de tallo leñoso, que se ramifica a cierta altura del suelo”, indica el experto.
Señala que hay diferencia entre estos y otras especies vegetales como los arbustos y las hierbas.
Los beneficios Como ser racional y pensante en la naturaleza, al ser humano le toca cuidar a cada especie sobre la faz del planeta, pero no todo se reduce al papel de custodio, el cuidado requerido será una simple garantía de ayudar a que perduren la flora y la fauna, de la cual cada persona se beneficia. El árbol, por ejemplo, hace mucho más amena la vida humana.
La ambientalista Amparo Chantada detalla en un artículo publicado en 2007 que la cubierta arbórea de una ciudad tiene impactos en el clima local, en el consumo de energía y en la calidad del aire de dicha ciudad.
Chantada destacó siete beneficios que se obtienen de los árboles: “1.- dan sombra 2.- reducen los efectos del calor (sudor, sofocamientos), 3.- son reguladores de temperaturas, 4.- reducen por lo tanto el consumo de energía”.
Además, los árboles absorben el dióxido de carbono en la atmósfera, con sus raíces atrapan agua que alimenta la capa freática, consolidan los terrenos friables y protegen de los rayos ultravioletas e infrarrojos, peligrosos para la piel de los seres humanos.
El árbol es vida
Ricardo García señala que desde el inicio de la humanidad, los árboles han sido el principal soporte para la vida: como alimento, como medicina, como refugio, como protección e incluso han servido como arma. “En la parte alimentaria basta con pensar cuántos alimentos vienen de árboles, de sus frutos, pero también las resinas o los tintes”, dice.
El hombre moderno necesita hacer consciencia del valor de los árboles, y más aún cuando en el caso dominicano, “tenemos alrededor de 6,000 especies de plantas, muchas de las cuales son árboles, que dan todos beneficios como madera preciosa, sombra, cualidades ornamentales, frutos, pero que son patrimonio nuestro”, dice García. Señala ejemplos como los pinos de la Cordillera Central, el ébano verde o la caoba.
Más allá de lo tangible
Más allá del valor práctico de un árbol hay un valor sentimental. Cuando se piensa en la condición ideal, armónica del hombre y la naturaleza, hay que pensar en la paz interior que genera estar bajo un árbol, bajo su sombra, con temperatura agradable, sensación de calma, escuchando los pajaritos… la sensación inspiradora no cesa y hasta hay algo de poético en ello aunque muchos no lo valoren en la prisa citadina. También los árboles son reyes de los centros de esparcimiento.
Desde el Central Park hasta la Plaza de la Cultura, cada ciudad tiene espacios que garantizan el contacto del ser humano con los árboles aunque se encuentre en medio de la urbe. En parques, plazas, jardines botánicos y otros enclaves, la familia pasea, conversa, juega, se divierte, las parejas se dan la mano y los poetas cantan sus versos. “El árbol es el gran aporte que la creación o la naturaleza nos da, dependiendo de la visión”, dice García.
ACTIVIDAD EN EL JARDÍN BOTÁNICO
Mañana es el Día Mundial del Árbol, y para celebrar el día, el Jardín Botánico Nacional tendrá montada todo este fin de semana una exposición sobre el valor y la importancia de los árboles llamada “El árbol y sus utilidades aportando al bienestar humano”. El objetivo es motivar a la población a que se haga consciente de la necesidad de conservar los árboles como garantía de un ambiente sostenible.
“El Jardín no dejará pasar por alto este día para llamar la atención y llamar a que nos hagamos cada vez más amigos de los árboles”, comenta García.
La exposición será en el área del Departamento de Educación Ambiental, y habrá expositores que tendrán diversas muestras sobre el árbol y sus beneficios. Estará abierta desde las 9:00 a.m. a las 5:00 p.m.
DOS POEMAS...
...DEDICADOS A LOS ÁRBOLES
Árboles, de Joyce Kilmer
Me parece que nunca veré, Un poema tan hermoso como un árbol.
Un árbol cuya boca sedienta se aferra A la tierra en busca de su dulce fluido.
Un árbol que a Dios mira todo el día, Y eleva en oración sus frondosos brazos.
Un árbol que en verano engalana Su cabellera con un nido de ruiseñores.
Un árbol en cuyo regazo la nieve se ha adormecido Y en la intimidad convive con la lluvia.
Los poemas son hechos por tontos como yo, Pero sólo Dios puede hacer un árbol.
Un árbol que lucir puede en verano, El nido de un ruiseñor en su cabello adornado.
Sobre cuyo pecho la lluvia ha reposado, Pues con ella vive íntimamente ligado.
Los tontos como yo suelen escribir poesía, Pero sólo Dios puede crear un árbol.
Tres árboles, de Gabriela Mistral
Tres árboles caídos Quedaron a la orilla del sendero.
El leñador los olvidó, y conversan apretados de amor, como tres ciegos.
El sol de ocaso pone su sangre viva en los hendidos leños ¡y se llevan los vientos la fragancia de su costado abierto! Uno torcido, tiende su brazo inmenso y de follaje trémulo hacia el otro, y sus heridas como dos ojos son, llenos de ruego.
El leñador los olvidó.
La noche vendrá. Estaré con ellos.
Recibiré en mi corazón sus mansas resinas. Me serán como de fuego.
¡Y mudos y ceñidos, nos halle el día en un montón de duelo!