Los israelíes y palestinos retomaron ayer con optimismo las negociaciones para una paz duradera en Oriente Medio, tras 20 meses congeladas, pero deben pasar cuanto antes de la retórica a los hechos si desean la paz, afirmaron ayer expertos.
La secretaria de Estado, Hillary Clinton, auspició ayer las primeras negociaciones directas entre el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, para lograr un acuerdo que resuelva el conflicto y permita la creación de dos Estados en coexistencia pacífica.
Tanto Clinton como los dos líderes reconocieron que, ante el tortuoso camino que tienen por delante, el esfuerzo requerirá decisiones “difíciles” y, según el propio Netanyahu, “concesiones dolorosas”.
Expertos consultados indicaron que las partes llegaron a la mesa de las incipientes negociaciones con la misma retórica de siempre y los viejos recelos, y tendrán que tomar pasos concretos si de verdad quieren vivir en paz.
Pasos croncretos “Más allá del lenguaje romántico que hemos oído, los palestinos quieren ver pasos concretos de parte de los israelíes, que reflejen su retórica y sentimientos. Sin eso, las posibilidades de lograr la paz son escasas”, dijo Yousef Munayyer, director ejecutivo del Fondo para Jerusalén y el Centro Palestino en Washington.
“Por ejemplo, el congelamiento de los asentamientos judíos en Cisjordania es clave. Los palestinos tienen una desconfianza muy arraigada porque los asentamientos sólo han aumentado, y la moratoria actual ha sido ignorada centenares de veces”, se quejó Munayyer.
UNA PROMESA CONTRA LA VIOLENCIA
Según los observadores, hay mucho en juego para la imagen de EE.UU. como un “negociador honesto” en este conflicto porque, si fracasan estas negociaciones, eso le dará abono a quienes siempre han criticado la presunta parcialidad de Washington con los israelíes.
Pese a los obstáculos, el enviado especial estadounidense para Oriente Medio, George Mitchell, dio señales esperanzadoras: Netanyahu y Abás se comprometieron a condenar “todas las formas de violencia” y a continuar las negociaciones para lograr un “acuerdo marco”. La próxima reunión será entre el 14 y 15 de septiembre próximos en un país de la región, aún por concretar, que será seguida de otras.
Un funcionario de alto rango de la Administración Obama señaló que “el acuerdo marco es un acuerdo sobre los asuntos clave, y obviamente hay trabajo por hacer para traducirlo a un acuerdo formal”. Las autoridades estadounidenses evitaron aventurar un cronograma pero, la meta de las partes en conflicto es lograr un acuerdo marco en un plazo de un año.