Las fuerzas de la naturaleza, desde la placidez, movimiento, ebullición, germinación y poder destructivo reflejado en su abordaje cromático, textural y compositivo, son algunos de los elementos esenciales que se desprenden del trabajo creativo de la artista francesa Anne Leb, que de nuevo nos visita, trayéndonos su última exposición individual en la acogedora galería de arte Bodden.
En las obras de Anne que se cuelgan en todo el ámbito de la galería Bodden, apreciamos su dominio colorístico, el influjo de la investigación cromática que extrae del contacto con el país, tomando de la paisajística isleña su sello distintivo, así como de las formas que aprecia del paso de huracanes, con su destrucción, como de las explosiones volcánicas que con fuerza dramática extrae de su torrente destructivo, la eclosión del bermellón que aporta el símil de la sangre, el fuego y la catarsis que evoca tras su paso por las tierra que transforma con la lava derretida.
Este planeta azul, esta isla bañada por el mar Caribe, le aporta el uso de las degradaciones tonales de ese color que refiere al origen, a la vitalidad transformadora de esa masa acuosa que nos circunda, irradiando el movimiento y las transparencia de sus masas cromáticas, salpicados de verdes, rojo amarillo, blanco, con detalles sepias que determinan la estética visual de esta europea seducida, sin duda en su alma y emociones, del trópico caribeño.
Su poética visual tiene como protagonista el azul, cerúleo, celeste, ultramarino, degradado en múltiples tonalidades que remiten a emociones, a sentimientos de origen, de esencias, simboliza el planeta, la templanza, la inocencia, la piedad, la dulzura, la felicidad.
Perseverancia, recompensa y lealtad, pureza y virginidad y la vigencia del cielo prometido a los cristianos es el tono predominante en el abordaje visual de Leb.
ALGO MÁS DE ANNE LEB
Nació en Francia de madre inglesa. Estudió Bellas Artes en Poitiers (Francia) y en Reading (Reino Unido).
Ha vivido en África y Estados Unidos. Ahora reside en París.
En el 2003 fue artista residente en Altos de Chavón. Desde esa fecha ha venido al país, donde ha expuesto en la Quinta Dominica y en el Museo de las Casas Reales.