Cada día nos damos cuenta de la importancia de la fe, y de la necesidad de conocer las verdades de esa misma fe, para poder lidiar con la ¿razón?, especialmente en el mundo pagano que estamos viviendo, donde “nada es verdad ni es mentira, solamente del color del cristal con que se mira”.
Es entonces cuando me remonto al tiempo de Jesús, y reconozco lo difícil que debió haber sido para los primeros cristianos. Con razón sufrieron tantos martirios, pues vivían en contra de la corriente. Esa corriente que estamos viviendo también hoy los que queremos vivir conforme la Ley de Cristo Jesús, tan diferente a la de los hombres del mundo de hoy.
Por esto, contemplamos con estupor las consecuencias de tanta liberalización en cuanto a leyes morales se refiere.
Recuerdo como si fuera hoy el seminario sobre el Derecho de Familia del siglo XXI “Fecundación humana asistida y filiación adoptiva”, que realizaron hace 5 años la Suprema Corte de Justicia y el Departamento de Niñez, Adolescencia y Familia. Se invitó al Instituto de la Familia, con su exponente Zelided Alma de Ruiz y el tema “Aspectos psicológicos de la fecundación humana asistida y de la filiación adoptiva”.
El propósito de ese seminario fue reflexionar “sobre estos nuevos aspectos, para establecer bases conceptuales que sirvan de aporte a la normativa que regirá nuestro país en relación al Derecho de Familia”.
“Existen diversas formas de reproducción humana asistida que producen efectos jurídicos que aún no han sido contemplados en nuestra legislación, entre ellos podemos señalar: la inseminación artificial con fecundación interna, la fecundación externa a través de la fertilización ‘in vitro’, la maternidad subrogada a través del arrendamiento de útero o alquiler de vientre y la clonación. No obstante las implicaciones legales de estos tipos de fecundación, existen otras que afectan la psique, pues estamos hablando de identidad, del origen de un ser humano; por tanto es una problemática compleja que debe ser vista de forma holística, no reduciéndola sólo a lo jurídico, sino tomando en cuenta el aspecto humano y psicológico”.
No sabemos en qué quedó ese seminario, y nos gustaría saberlo, pues, con una nueva legislación para los próximos 6 años, los católicos quisiéramos saber cuáles serán las leyes que regirán el Derecho de Familia, lo que para nosotros es importante, pues no solamente la manutención importa, sino la realidad de padre y madre, como ayuda emocional para la identidad del niño.
Los modelos de la mayoría de nuestros adolescentes son los artistas, y la vida emocionalmente accidentada de algunos deja mucho que desear. Hoy es el caso de los óvulos fertilizados de Adamari y Fonsi, y mañana serán los de cualquier otro. Estamos tratando con personas como si fueran objetos. ¡Señor, enséñanos a actuar como hijos tuyos!