Uno de los testigos aportados por el ministerio público en el juicio que se le sigue a 22 civiles y militares en el caso Paya, reveló ayer que conjuntamente con el ex teniente de navío Carlos Rossó Peña, extraditado hacia Puerto Rico por narcotráfico, llegó a organizar viajes ilegales para enviar personas a la vecina isla.
Gregorio Vilorio Pérez (Darío Gasolina), pescador y propietario de Gasolina Sport Bar, declaró que incluso llegó a hacer negocios para el franqueo del transporte de cubanos hasta la isla La Mona, donde los llevaba por la suma de tres mil dólares cada uno.
Sostuvo que le pagaba al ex oficial Rossó Peña dos mil dólares para el paso de la yola, y que lo conoció hace seis años cuanto éste se encontraba como jefe de Operaciones del M2, organismo de inteligencia de la Marina de Guerra.
Rossó Peña fue requerido para ser juzgado en la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito de Puerto Rico por delitos de confabulación de drogas.
El testigo aportado por el ministerio público dijo que luego de ocurrida la tragedia del caso Paya, se le acercó uno de los implicados, Antonio Manuel Roche Pineda, pidiéndole que le vendiera cinco fusiles M- 16, logrando venderlo todos por 270 mil pesos, en las comunidades de Bávaro e Higuey, a unos tales Carlos, Juan y Osiris.
Declaró que luego las autoridades hicieron un allanamiento en busca de las armas, por lo que éste se tuvo que trasladar a los lugares indicados, procediendo a hacer entrega de las mismas.