El presidente de la Comisión de Efemérides Patrias, historiador Juan Daniel Balcácer, proclamó que la intransigencia nacionalista, la vocación por la libertad y por la democracia exhibida por el general Gregorio Luperón, son rasgos que convierten a la “primera espada de la Restauración en un hermano siamés del padre de Patria, Juan Pablo Duarte”.
Balcácer puso de manifiesto los rasgos comunes de ambos patriotas en el discurso que pronunció al final del Tédeum celebrado este miércoles en la Catedral San Felipe Apóstol en honor al patriota puertoplateño, como parte de los actos conmemorativos del 171 aniversario del natalicio de Luperón.
“El propio Gregorio Luperón se definió a sí mismo como un soldado de la patria, un soldado de la libertad y un soldado del derecho. La grandeza de su obra radica también en que no limitó su lucha por la defensa de los dominicanos, sino que abogó y propugnó, junto con Hostos, Betances y Martí, por la unidad de las naciones de Las Antillas”, observó.
Añadió que fue un antillanista por excelencia, lo que pone de manifiesto que los grandes revolucionarios de América no limitan ni ciñen sus propósitos y proyectos a los marcos territoriales de sus pueblos. “Por eso precisamente, quiero resaltar que Gregorio Luperón fue, primero, un soldado que pusosu espada al servicio de la nación para restaurar la República; pero ya restaurada la República, en ningún momento se prestó para exigirle al Estado dominicano que le remunerara sus servios y su sacrifi cio por la patria”, subrayó.
Aseveró que tampoco luchó para asumir el poder político como otros y cada vez que le ofrecieron la presidencia de la República, la declinaba a favor de otros ciudadanos que estimaba eran más competentes al regir los destinos de la nación. “Decía Luperón que su espada restauradora estaba presta para defender la nación contra cualquier intención, fuera de una potencia extranjera o de un caudillo local, de aniquilar la libertad y la independencia; y se negaba a aceptar el poder político, porque él decía: “Que la espada siempre corta, siempre hiere y el poder político no debía ser ejercido por un hombre de espada como yo”, manifestó.