Las leyendas de la escena francesa Catherine Deneuve y Gerard Depardieu han vuelto a reunirse en “Potiche”, un drama alegre de los años 70 que examina los prejuicios que las mujeres afrontaban entonces y que llegan hasta hoy en día.
Deneuve, de 66 años, interpreta al persona central de Suzanne, la esposa sumisa del propietario de una fábrica de paraguas (Robert Pujol) que es como un florero (el “potiche” del título).
Cuando el intimidante y promiscuo Pujol es cogido como rehén por sus descontentos trabajadores y cae gravemente enfermo, Suzanne entra en el negocio familiar y consigue un éxito inmediato al negociar con los empleados en lugar de enfrentarse a ellos.
Una guerra de poder se desata en la fábrica en el norte de Francia cuando su marido se recupera y regresa a su puesto.
Deneuve, una actriz nominada al Oscar que ha actuado en películas como “Bella de día” e “Indochina”, dijo que creía que el lugar de las mujeres en la sociedad había mejorado en los últimos 30 años pero que la igualdad sexual aún no se había conseguido del todo.
“Me gustaría pensar que una película como esa puede ayudar a las mujeres a tener más reconocimiento en nuestro trabajo”, dijo en el festival de cine de Venecia.