Tras cuatro décadas de exigencias y un sinnúmero de promesas, la región Enriquillo, integrada por las provincias Barahona, Bahoruco, Pedernales e Independencia, se encamina a salir de su pobreza extrema.
El presidente Leonel Fernández dio ayer el picazo para dejar iniciados los trabajos de la presa de Monte Grande. Con esta obra se espera aprovechar los recursos hídricos en la parte baja de la cuenca del río Yaque del Sur.
Con Monte Grande se garantizará integrar a la producción a más de cuatrocientas mil tareas que en estos momentos están ociosas.
Esta obra, valorada en trescientos setenta millones de dólares, permitirá la creación de más de dos mil quinientos empleos directos durante su proceso de construcción.
La prensa de Monte Grande, considerada como “el metro del Sur”, será la salvación para miles de familias que en las épocas de las grandes avenidas por el desbordamiento del río Yaque del Sur pierden propiedades y cultivos y, en muchos casos, hasta la vida.
Tener agua de calidad para el consumo humano, evitar las riadas, salvar vidas, proveer el líquido para riego y la producción de energía eléctrica son parte de las metas de Monte Grande.
Estimado como el proyecto de mayor impacto socio económico en la historia del suroeste, su inicio marca el primer eslabón para el despegue definitivo de la deprimida región Enriquillo.