El bicentenario de Juan Pablo Duarte

El 26 de enero se cumplieron doscientos años del nacimiento del patricio Juan Pablo Duarte.

Este hombre, gestor de la independencia, representa el modelo de la dominicanidad y del orgullo nacional.

Nacido en el seno de una familia de comerciantes, Duarte se impregnó de las ideas de libertad en sus años de formación que germinaron en él la idea de la independencia.

Su visión le llevó a formar las sociedades La Trinitaria, la Filantrópica y la Dramática, espacios que sirvieron al propósito de difundir su pensamiento y hacer nacer en otros el anhelo de una patria propia.

Sus esfuerzos dieron fruto y aunque no estuvo presente en el momento de la proclamación de la independencia,  ya que se encontraba exiliado en Curazao, pudo ver su sueño independentista hecho realidad.

Para Duarte la lucha nacionalista fue ardua y no siempre placentera.

En agosto de 1844, luego de su regreso al país, la Junta Central Gubernativa presidida por Pedro Santana, declara a Duarte, Sánchez, Mella y otros liberales como “Traidores a la Patria” y el 10 de septiembre de ese mismo año es enviado nuevamente al exilio; en esta oportunidad a Hamburgo, Alemania.

¡Qué ironía nos enseña la historia!  Duarte, con sus ideales y acciones logra convertirnos en un país libre, soberano e independiente y recibe como recompensa, el exilio. ¿Saben por qué?  Por la envidia y el egoísmo que forman parte de la naturaleza humana.

Luego se traslada a Venezuela donde escribe entre otros versos, la “Carta del Proscrito”. Este poema resulta particularmente triste, simbolizando el reflejo de la desolación de un hombre sin patria: “Llegar a tierra extranjera sin idea alguna ilusoria, sin porvenir y sin gloria, sin penares ni bandera”.   

Finalmente, Duarte regresa al país en 1864 y es enviado ese mismo año como cónsul al exterior, con el objetivo de recolectar fondos para la causa restauradora que buscaba poner fin a la anexión a España. Lamentablemente, el patricio no regresaría jamás al país. Murió el 15 de julio de 1876 en Caracas, Venezuela.

A pesar de estos eventos desventurados, la vida de Duarte es un ejemplo de un amor profundo a la patria. Fue quien encendió la chispa de la libertad en los dominicanos, como la máxima expresión de la dignidad del ser humano: “¡Vivir sin patria, es lo mismo que vivir sin honor!”.  

El ideal duartiano, de Sánchez y Mella como Padres fundadores de la patria, es hoy una presencia viva.

La Constitución hace acopio de estas doctrinas cuando se expresa en su preámbulo en los siguientes términos: “[Ö] guiados por el ideario de nuestros Padres de la Patria, Juan Pablo Duarte, Matías Ramón Mella y Francisco del Rosario Sánchez [Ö]”.

Así, la dignidad humana, la libertad, la igualdad, el imperio de la ley, la justicia, la convivencia fraterna, el bienestar social, el equilibrio ecológico, el progreso y la paz, resumen todo por lo que lucharon estas figuras guiadas por el pensamiento de Duarte; y que son hoy, como bien lo expresa nuestra Constitución, “valores supremos y principios fundamentales” que rigen nuestra existencia como nación.

Honrar una vida de sacrificios, que en definitiva fue la vida que nos dio la libertad, debe ser para todos los dominicanos un deber.

Hablar hoy del bicentenario del natalicio de Juan Pablo Duarte es hablar del natalicio del autor intelectual del país que nos vio nacer y  por el que debemos luchar para que sea el reflejo de ese ideario.

En este sentido, el 19 de junio de 2012, fue creada mediante el Decreto número 285-12, la Comisión Nacional para Conmemorar el Bicentenario del Natalicio de Juan Pablo Duarte, fungiendo como presidente de honor el Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez.

Esta comisión estará integrada además por el Ministerio Administrativo de la Presidencia, el Ministerio de Educación, el Ministerio de Cultura, el Ministerio de las Fuerzas Armadas, la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, el Presidente del Instituto Duartiano, el Presidente de la Academia Dominicana de Historia, el Director del Archivo General de la Nación, el Presidente de la Academia de Ciencias de la República Dominicana, el Rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, un representante de la Asociación de Universidades Privadas y los historiadores Adriano Miguel Tejada y José Chez Checo.

La misión de esta Comisión es organizar y coordinar los actos y festejos para conmemorar tan importante ocasión, además de editar y difundir las publicaciones sobre la vida y obra política del patricio.

Adicionalmente a esta disposición, el 21 de diciembre del año 2012 fue emitido el decreto número 678-12, el cual declara el año 2013 como “Año del Bicentenario del Natalicio de Juan Pablo Duarte”.

Celebremos este bicentenario de Duarte, teniendo presentes sus ideas, entrega y sacrificio, pues como bien expresa el Decreto número 678-12, “[Ö] él constituye un paradigma de honestidad y transparencia en el cumplimiento de sus deberes cívicos y patrióticos [Ö]” y es reflejo de una de las formas más puras del amor: el amor por la patria.

“Trabajemos por y para la patria, que es trabajar para nuestros hijos y para nosotros mismos” y seamos los héroes que día a día luchan por hacer de República Dominicana el país que soñó Duarte, el país que todos soñamos.

Acojamos nuestro lema nacional, “Dios, Patria y Libertad”, como un valor que encierra en sí mismo los principios liberales y democráticos por los que vivió Duarte; un valor que nos guíe en nuestro accionar como seres humanos y como ciudadanos, y difundamos su mensaje para que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos se erijan con orgullo como dominicanos con una inquebrantable identidad nacional. Honor a quien honor merece. ¡Qué viva la Patria!