PSICOLOGÍA A SU ALCANCE

Amistades posesivas

Estudios comprueban que la amistad favorece la salud, con nuestra vivencia lo hemos verificado, y la Biblia nos habla sobre su valor. Hay varios tipos de amistad y entre ellas las  hay posesiva que, en su inicio luce favorable, pero luego le veremos pendiente de cuanto  haces, invadiendo tu privacidad. Con el pretexto de acompañar en penas y alegrías está siempre en el centro de tu vida. Impone su presencia cualquier día y hora, no necesita invitación, llega como paracaídas y se agrega a las actividades sin cuestionar tu  disposición.

Te localiza donde estés tal si fuera tu sombra, se siente tu dueño y al analizar fríamente, veras que no todo es por amor, obtiene de ti ganancias, pero eso lo entenderás cuando te sientas perseguido y su aparente actitud  inocente comience a asfixiar y a irritar. El imprudente que absorbe tu tiempo impidiéndote hacer lo que te de la gana, no es grato. Ten la valentía de fijar limites.

Elimínale de tu lado. No temas  disgustarle, pon los puntos sobre las íes de un porrazo.  Establece distancia, no lo pienses, sentirás alivio. Una persona emocionalmente saludable no necesita pegarse a nadie como un chicle. Esos tipos de amigos deben valorar sus carencias y necesidades, no te dejes ahogar en su red.