FUERA DE CÁMARA

Los corruptos preferidos de don Francisco

El correcto e impoluto Francisco Domínguez Brito ha puesto especial empeño en llevar a los tribunales al secretario de Organización de su partido, el senador Félix Bautista.

En este país nadie ignora el vínculo cuasi familiar entre Leonel Fernández y Félix Bautista, por lo que no resulta ocioso pensar que con la acusación al senador por San Juan se busca la cabeza del expresidente.

Porque se trata de una acusación tan peregrina como peregrina es la acusadora, una tal Adocco que lo mismo da usarla como nombre que como seudónimo...

De paso, el distinguido procurador general de la República arrastra con su malquerencia a otro senador, el único que no es de su partido, Amable Aristy Castro, balaguerista de la primera guardia que también denuncia persecución política.

Ambos han sido lanzados a los leones de un circo mediático que desde el primer día exige la cabeza de Leonel, considerado por la mayoría como la única alternativa electoral de futuro de nuestro país.

Pero no se llame nadie a engañoÖ Nada de esto es fortuito, como no lo es tampoco la coincidencia de ese propósito con los propiciadores de la bullanga callejera, que iniciaron su movimiento protestando por la reforma tributaria, luego por el déficit fiscal y ahora para que se lleve a Leonel a juicio.

Y a ese juego perverso y malicioso se ha prestado el procurador Domínguez Brito contraviniendo el propósito armónico que se ha planteado el presidente Danilo Medina en procura de despejar malquerencias dentro y fuera de su partido para crear un clima de auspiciosa gobernabilidad.  

Desde el gobierno de Hipólito Mejía en el año 2000, Félix Bautista ha sido el punching bag donde van a parar los golpes que la cobardía mediática lanza a Leonel sin poder alcanzarlo.

Hipólito incluso lo trancó en Najayo por meses bajo una acusación falsa que un juez declaró sin méritos.

Maltratar a Félix, acosarlo, perseguirlo, es una forma de agredir a Leonel y tratar de descalificarlo como el principal líder de su partido.

Amable Aristy Castro
Con Amable Aristy Castro se busca aparentemente otra cosa, pero al final su persecución es también parte del plan contra Leonel.

Quienes siguen esta columna saben que varias veces he dicho que Amable se siente comprometido con la candidatura de Leonel en el 2016.

Ha sido su propia iniciativa en cumplimiento a la promesa que le hizo cuando le visitó en el Palacio Nacional en la pasada campaña electoral para ratificarle su apoyo en ese momento a Hipólito MejíaÖ “Pero en el 16 cuente conmigo, PresidenteÖ”

Actualmente, Aristy Castro trata de organizar su reingreso al Partido Reformista para desde ese partido motorizar un movimiento de apoyo a Leonel.

En un escenario como ese, es lógico que se trate de anular a ambos dirigentes buscando primero debilitar a Leonel para luego tirarle a la cabezaÖ ¡Con la vocinglería en la calle!

¿... Y Darío Gómez?
Domínguez Brito encontró expedientes gruesos sobre su mesa de trabajo cuando el 16 de agosto llegó a la Procuraduría.

Los que no encontró -porque estaban archivados definitivamente por el Ministerio  Públicoñ fueron precisamente los que desenterró para perseguir a Leonel pretendiendo sacarlo de la carrera.

El doctor Vinicio Castillo Semán recordaba en su artículo del lunes el expediente del senador Darío Gómez, asesinado en 2001, durante el gobierno de Hipólito Mejía,  de forma tan oscura que se acusó del crimen a un grupo de maleantes que se suponía purgaban condenas por asesinatos horrorosos.

Y si busca bien, Domínguez Brito podrá encontrar en sus archivos algunos otros casos que avergüenzan el ejercicio político dominicano.

¡Que registre bien el PPH!